![]() |
| Septiembre florece |
A veces una caminata continúa diciendo aquello que una jornada dejó resonando.
Hoy salí de una instancia intensa vinculada con el sistema educativo, sus responsabilidades compartidas, decisiones y sobre todo, con algo que atraviesa cada trayectoria: la necesidad de recibir, escuchar, acompañar y sostener.
Durante horas aparecieron palabras y acciones que hablan de eso: corresponsabilidad, cuidado, intervención, escucha, presencia. Porque ninguna trayectoria educativa se sostiene en soledad. Siempre hay otros que habilitan, contienen, orientan, esperan, vuelven a intentar.
Y después, mientras caminaba de regreso, sucedió algo pequeño pero insistente.
En varios cruces distintos, autos que podían continuar su marcha se detuvieron para darme paso. Una vez, otra vez y otra más.
Lo agradecí, pero también me llamó la atención la repetición.
Tal vez haya sido solo cortesía urbana. Sin embargo, después de una jornada atravesada por la idea de acompañar y habilitar el camino de otros, ese gesto adquirió otro significado para mí.
Dar lugar.
Detener por un instante la propia marcha para que otro pueda avanzar.
Quizá allí haya una metáfora sencilla de la educación.
Acompañar una trayectoria también es eso: advertir que alguien necesita pasar, reconocer su tiempo, no empujarlo ni ignorarlo, ofrecer una pausa, una oportunidad, una presencia que diga silenciosamente: podés seguir.
Más adelante, la ciudad siguió hablando en imágenes, encontré columnas cubiertas de mosaicos donde los árboles florecían sobre el cemento. Después levanté la mirada y descubrí dos nidos frondosos en un paraíso, magnífica ternura.
Entonces pensé en otra palabra: sostener.
Dar lugar para avanzar. Sostener para permanecer. Mirar para reconocer.
Tres gestos simples que, en educación, pueden cambiar profundamente una trayectoria.
Septiembre recién comienza. Los árboles todavía conservan ramas desnudas, pero algo empieza a abrirse paso.
Tal vez por eso hoy la caminata me dejó una certeza: acompañar también es saber cuándo detenerse para que otro pueda continuar.


