Hay paisajes que contemplamos y hay otros que, casi sin advertirlo, comienzan a contarnos algo.
Arbolandia nació así: de la observación de un entorno natural en Diamante, provincia de Entre Ríos, donde los árboles, el agua y un horizonte abierto despertaron una pregunta que poco a poco comenzó a transformarse en literatura.
¿Qué sucedería si unas semillas llevadas por el viento crecieran lejos de su origen y, convertidas en árboles, decidieran buscar un lugar donde su existencia pudiera cobrar sentido?
De esa pregunta comenzó a crecer la historia.
Semillas que atraviesan distancias. Árboles que descubren que existir puede significar mucho más que permanecer en un sitio: dar sombra, ofrecer abrigo, florecer, albergar otras vidas, cuidar y construir comunidad.
En su recorrido encuentran agua, naturaleza y nuevos habitantes. Y también aquello que estaban buscando desde el comienzo: un lugar donde echar raíces con sentido.
Allí nacerá Arbolandia.
Naturaleza, vínculos y cuidado
La naturaleza adquiere en este cuento una voz propia. El viento impulsa, las semillas llevan consigo la posibilidad de lo nuevo, las raíces hablan de pertenencia y el agua hace posible otra forma de vida.
Pero Arbolandia también propone mirar nuestro vínculo con los espacios que habitamos.
¿Qué ofrecemos al lugar del que formamos parte?
¿Qué significa echar raíces?
¿De cuántas maneras podemos brindar abrigo?
¿Puede una comunidad florecer cuando cada uno encuentra una forma de cuidar al otro y a su entorno?
Preguntas que pueden continuar mucho después de cerrar el libro y abrir conversaciones entre niños, familias, docentes, bibliotecarios y comunidades lectoras.
De un paisaje real a un territorio literario
Las ilustraciones de la obra recuperan la sensibilidad de los árboles y espacios naturales que inspiraron el relato, transformados mediante una construcción artística en la que la imaginación amplía aquello que primero fue observado.
Y el libro guarda una pequeña revelación para el final.
Después de recorrer el universo ilustrado de Arbolandia, el lector puede encontrarse con Arbolandia real: el paisaje de Diamante que encendió la historia.
Porque algunas ficciones empiezan precisamente así: alguien mira un lugar conocido y se atreve a preguntarle qué historia guarda.
📖 Arbolandia ya puede leerse y se incorpora a Historias que abrazan©
Disponible para lectura en la Bibliomediateca Digital, con acceso libre y gratuito.
Una nueva historia para leer, conversar, imaginar y volver a mirar la naturaleza quizá con otros ojos.
Gracias, Diamante, por el paisaje que encendió esta historia.
Viviana Vélez Historias que abrazan©
Para leer , en el enlace haz clic ➡️🔗ARBOLANDIA ©Viviana Vélez
