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sábado, noviembre 27

Eres

Llegué hasta aquí para perfumar y embellecer tus días.
Dulce melodía eres para mí y la letra de mi canción viva.
Aromas suaves, teñidos de colores, son mi pasión por ti.
La creación más bella, eres Tú
.

Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados



sábado, abril 24

Corazón de Matices

Dentro del ser se encuentran

al tiempo que marca el pulso

los deseos y los sueños,

mil motivos de búsqueda.



Porque poseen fuerzas innatas

que nada puede contra ellas,

sólo adquieren gran sabiduría

para saber de los matices

y sin cicatrices, ¡ser...felices!

Creciendo en el tiempo,

descubriendo, comprendiendo.

conteniendo, conociendo

lo íntimo, lo profundo,

lo secreto, lo mejor.

Incomparable, creativo.

Así es el corazón de matices,

impregnado del aroma del Amor.

Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

sábado, enero 23

Encuéntrame, donde el cielo se funde con el mar

 Encuéntrame








Ayer, ahora y siempre, donde las palabras nunca se agotan ni tienen final.

En la inmensidad absoluta de cada noche...como brisa suave acariciando tu ser...

Encuéntrame, en los colores que componen el día que te regalo.

En éste y todos los días, en cada palabra, detalle, instantes.

En los segundos del tiempo eterno.

En el estallido de una volcánica pasión.

En el infinito camino de estrellas, guía perfecta.

En la magia del atardecer, en enlaces de tiempos e historias.

En tu sonrisa llena de colores.

Allí donde la nada es protagonista y el todo llega a tiempo.

En esas rocas, testigos de la pasión de nuestras almas.

En el instante donde el sol acaricia las olas del mar.

En el milagro de cada amanecer mágico y sublime.

En la belleza del perfume único y exquisito de las flores.

En la historia que cada día escribo, sin final.

En el espacio ilimitado del universo.

Donde la pasión se involucra con el tiempo.

Donde la fantasía, se encuentra con la realidad en una estampida de emociones.

Donde lo real supera expectativas y los milagros nacen.

En el soplo de mi aliento sobre tu alma, esparciendo mis deseos de alegría y felicidad.

Donde la luna se besa con el mar.

En el silencio de la noche, o en el canto de las aves al amanecer.

En las gotas de lluvia, rozando tu piel.

Cuando el dolor asome, en cada lágrima que refresca tu corazón herido.

En los capullos de flores con promesas de amor.

En el perfume único de mi ser, al recorrer mi piel.

Ayer, ahora y siempre; donde las palabras nunca se agotan.

En la plenitud de la confianza y profunda necesidad de pertenencia.


En los pequeños detalles, en el magnifico silencio nocturno.


En la necesidad de mi presencia , que motiva tu pasión.


En la complicidad de nuestras sonrisas.


En cada pensamiento...que estaciona sin permiso.


Donde no existen razones.


En el susurro de mil palabras, que vuelan hasta tu corazón.


Dónde el sol se descubre en el río.


En cada estrella que titila, iluminando el andar.


Allí dónde la suave brisa se involucra en el vuelo con mis alas.


Donde el infinito se conjuga con el hoy.


En la primera y última palabra.


En la orilla del mar, donde rompe su furia y se expanden las aguas.


Entre las estrellas titilando, esperando tu mirada.


Al final del arcoíris, entre la magia y el sueño estaré.


Allí donde no existe el tiempo y el reloj se detiene, encuéntrame. 

Mi corazón está sellado con tu nombre.


Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


sábado, diciembre 19

VERDE HISTORIA

 

UNA RANA SALTABA

DE UNA A OTRA RAMA

SUS HUELLAS DEJABA

PATAS Y PATITAS

A PURA RISITAS.

 

UN SAPO LOCO

MIRABA UN COCO

QUE MUY RÁPIDO CAÍA

SOBRE LA POBRE RANITA.

 

CAYÓ EN LA RAMA,

DESPUES A LAS  HUELLAS,

SIGUIÓ A LA RANA

Y LE DIO EN LA CABEZA!

ZA, ZA, ZA, ZAS!

 

EL SAPO ASUSTADO

SALTÓ DE INMEDIATO

SOCORRIÓ A LA RANITA

PUES QUEDÓ PLANCHADITA.

 

LE MOJÓ LA CARA

CON SU LENGUA LARGA,

RANITA DESPERTÓ

Y A CROAR COMENZÒ.

 

ESTA FUE LA HISTORIA

QUE MAMÁ ME CONTÓ

UN DIA DE CAMPO

A PLENO SOL.

Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados


ELENA LA CEBRA

Elena la cebra

se vistió de etiqueta

de blanco con rayas

Y muy perfumada.

 


Salió a trotar

Con elegante andar.

¿Adonde irá?

 

¿Será una fiesta?

¿Qué cosa buscará?

Y se fue lejos.

¿Cuándo volverá?

 

El atardecer llegó

y Elena regresó.

Con una flor en su oreja

y un sombrero en su cabeza.

 

La cebra Elena

mueve su melena

que brilla en la noche,

como destellos de estrellas.

 

Relinchos suaves 

se escuchan,

Y Elena responde,

con intensa ternura.

 

Septiembre es primavera.

Será que Elena

Tiene ¿un amor cebra ?

 Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

 

 

 


 

 

 

 

 

OSCUROLANDIA

Hace mucho tiempo existía un lugar llamado Oscurolandia, donde las nubes grises cubrían el cielo todo el día y no permitían que los rayos del sol pudieran dar calor a los habitantes que allí vivían. Al no tener los rayos de energía solar provocaba tristeza, desazón y mal humor…siempre estaban muy cansados, aburridos, melancólicos y sin ganas de hablar, tan sólo escribían para desahogar sus innumerables penas. El color blanco, negro y gris invadía cada lugar. 

Un día, desde otro país lejano llegó un ave rara de color, distinta a todas las que allí se veían blancas, grises, negras y ésta era verde, traía una bolsita rojo suave con forma de corazón en su pico largo de color rosa. Sobrevoló de un lado a otro sin detener su vuelo. 


Los habitantes asombrados por los colores, quedaban como estatuas admirando ese movimiento de colores. El ave desplegaba sus alas, jugando entre las nubes…cuando inesperadamente emprendió el descenso hacia donde estaban los espectadores: ancianos, adultos, jóvenes y niños. 

La multitud se dispersó rápidamente en forma de ronda y el ave se posó casi en el centro de ese círculo imaginario, desde allí observaba a cada persona, iba girando lentamente. El silencio se apoderó del momento, aunque nadie sentía temor sólo admiraban con intriga al ave verde con pico rosa y una bolsa con forma de corazón. Todos se preguntaban -¿qué tendrá en esa bolsa? ¿Para qué la trae? ¿Por qué llegó hasta aquí? ¿De dónde vendrá? Y así se escuchaban susurros intrigantes. 

El ave levantó sus alas, y depositó la bolsa con forma de corazón y allí se quedó. Lentamente comenzaron a acercarse los habitantes de Oscurolandia sin temor, fascinados…sus caras mágicamente transformadas…las sonrisas se dibujaban en sus rostros, un brillo especial iluminaba las miradas, y una necesidad incontrolable de abrazar se apoderó de todos los habitantes del lugar, primero a la gran ave y luego entre ellos. Poco a poco la tristeza, el mal humor, la angustia se esfumaron de esos rostros; las mejillas comenzaron a tomar color rosado y los ojos se pintaron de diversos colores. Sólo se escuchaban risas y palabras como Perdón, te quiero, te necesito, gracias, puedes contar conmigo, estoy junto a ti y muchas más de afecto.



Nadie sabía qué contenía la bolsa con forma de corazón color rojo suave que en el transcurso del tiempo que pasaba iba cambiando a un rojo cada vez más intenso y su tamaño crecía más y más. 

Durante toda esa tarde las expresiones de ternura y cariño colmaron las vidas de abuelos, abuelas, madres, padres, tíos, tías, hijos, hijas, sobrinos y muchos más…los lazos de amistad, contención y afecto. Al llegar la noche, las nubes se fueron como siempre ocurría y la luna iluminaba de blanco todo. 

El ave levantó la bolsa con su pico, le costó trabajo, pues tenía mayor tamaño. Y aleteando sus grandes alas emprendió vuelo hacia el cielo, hasta perderse de la vista de los habitantes de Oscurolandia que exhaustos por todo lo acontecido en ese día tan distinto y sorpresivo; emprendieron regreso a sus casas. 

La noche durmió su gran sueño…y al despertar un nuevo día…nuevamente el gran ave verde sobrevolaba la ciudad, rápidamente los habitantes que la veían avisaban a otros para admirarla con gran expectativa. Se preguntaban ¿qué sucederá de extraordinario hoy? Todas las miradas estaban en el ave verde. Sucedió que con la bolsa corazón comenzó a tocar suavemente cada nube que cruzaba durante su vuelo y algo asombroso se producía: la nube se esfumaba, desapareció…mágicamente. Una nube...dos...tres...cuatro…cinco…seis…siete…y asì todas las que opacaban el brillo y calor del gran sol amarillo. Y se vislumbró un inmenso Arco Iris que abrazaba todo el territorio del pueblo de Oscurolandia. Nacía de la bolsa roja con forma de corazón… Los colores invadían pincelando cada espacio asombrosamente, a la vista de todos los habitantes que asombrados de tanta maravilla, quedaban expectantes sólo se escuchaban exclamaciones: -¡Asombroso! ¡Divino! ¡Milagro! ¡Son colores! Y acompañaban con sonrisas, carcajadas, lágrimas, aplausos, abrazos, besos, rondas, saltos, brazos extendidos al cielo, manos entrelazadas, la felicidad y la alegría eran protagonistas del suceso. 

La bolsa con forma de corazón había aumentado de tamaño de forma extraordinaria que causó interrogantes en algunos habitantes que alertaron rápidamente a todos allí presentes.

El ave se acercó a la misma muy despacio, observando a todos que la rodeaban, ya no era una simple bolsa roja con forma de corazón, había tomado gran tamaño como el de un árbol de limones y de la altura de aquella ave. 

Lentamente el ave se acercó y con su pico tocó ese gran corazón…y miles de burbujas rojas se expandieron por todos lados y estallaban al rozar a cada persona e inmediatamente la felicidad invadía a cada ser. La alegría floreció y llenó de colores todo alrededor. 

Aquella ave observó nuevamente hacia todas las direcciones, levantó su pico al cielo, extendió sus alas y emprendió un magnífico vuelo… hacia el sol, llevándose las miradas de toda la multitud y siguió su vuelo…lejos…más lejos. 

Desde ese día todos los habitantes del lugar descubrieron la belleza mágica de la vida, aquella luz que ilumina el sentido del ser… que está en el dar sin medidas…¡sorprendentemente! 

Viviana C.Velez © todos los derechos reservados