Risitus, una plantita de menta que se destacaba del resto de las otras plantas que allí crecían de forma salvaje. Ella tenía mucho brillo, atrapaba en sus hojas gotas de rocío y los rayos del sol las cristalizaba de tal forma que lograba un efecto como de polvillo de hadas; resplandeciente. Era raro, pero sólo ella, tenía ese aspecto.
Cierto día una bruja, de las tantas que visitan el bosque caminaba y recolectaba elementos necesarios para preparar sus pócimas y hechizos: telas de araña, sapos, pelos y uñas de roedores, insectos, plumas, murciélagos y las hierbas, yuyos infaltables. Al llegar al sector de las plantas de menta, su mirada rápidamente se detuvo en Risitus. Se dirigió a ella y dijo: -Si ¡sí! Eres la correcta, mucho brillo, tu verde es intenso como tu aroma. ¡Te vienes conmigo! La desplantó con mucho cuidado, mientras entonaba una canción: - Si tú tienes muchas ganas de reír, ¡Ja, ja, ja ¡. Si tú tienes muchas ganas de reír, ¡Je,je,je!. Si tú tienes la razón y no hay oposición, no te quedes con las ganas de reír ¡Ji, ji, ji! la envolvió con un pañuelo rojo de seda y la guardó en su canasta con toda la delicadeza. Tomó sus bolsas de tela, la canasta y subió a su escoba, exclamó: Vamos! A casa! que tengo mucho por hacer , impetuosamente la escoba levantó vuelo sobre los arboles y emprendió el regreso.
Y ya en su casa la bruja acomodaba cada uno de sus objetos y elementos que había recolectado esa tarde. Cuando tomó el pañuelo con Risitus dijo nuevamente: - Risitus eternis ¡què hallazgo! Cada 10 años encuentro una como tú, justito que ya no tenía casi pócima de risa eterna. Ahora a prepararte para hacer de las mías, a los ¡quejosos y malhumorados! Y una gran carcajada se apoderó de aquel instante. Colocò a Risitus sobre una mesa de madera, abrió el pañuelo y buscò un bols mediano, dos cucharitas, un batidor y sacò de una alacena dos frascos medianos color verde de boca ancha con etiquetas que tenían dibujos de animales. De otra alacena trajo otro frasco color marròn también etiquetado y se podía ver el dibujo de gusanos y el número 100.
-a ver, a ver, si… ¿recuerdo de memoria, la receta? ¡jajajajajaja! Obvio, Mi diplomatura en diversión maligna fue distinguida entre las mejores, ¡jejejejejeje! ¡Manos a la pócima!¡ Jijijiji!
Y comenzó a decir en voz alta:
Receta de Risitus Eternis Mortem
Ingrdientes:
*1 planta de Risitus Mentis
*2 cucharaditas de saliva de hiena pequeña
* 3 cucharaditas de mono titì rebelde
* 1 gusano ciempiés triturado
*7 aplausos de una bruja diplomada en diversión maligna
Preparaciòn:
En un bols mediano se colocan las 2 cucharaditas de saliva de hiena pequeña, 3 cucharaditas de mono titì rebelde y el gusano ciempiés triturado, batir enérgicamente con buen humor todo a punto nieve viscosa, en ese momento aplaudir siete veces seguidas con la misma intensidad y luego pronunciar las palabras del hechizo correspondiente.
Jujuju rietem,
jojojo riepom,
Jijiji rietin,
jejeje riesiem,
jajaja reiras sin parar.
Chirin chiran
Y un gran humo invadió el bols, todo se transformò en una especie de tierra arenosa color marròn claro. Y la bruja muy contenta siguió hablando…
-Verter el producto obtenido en una maceta grande y transplantar la Risitus. Luego de 7 dias, 5 horas y 57 minutos se encontrarà apta para el brebaje.
Se podrá servir frìo o caliente dependiendo del clima en el momento de la cuestión a resolver.
Asì aquella bruja satisfecha por su logro mirò a Risitus y se puso a bailar.
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