miércoles, diciembre 23

Colibríes mágicos



Colibríes mágicos revolotean en tu mente: brillos, colores, matices que se entienden

Dibujan ensueño, ideas, desvelos. Crean espacios, escenarios, territorios, son conquistas nuevas.

Alas  que se agitan  y constantes  desconocen pérdidas, tienen visión infinita con múltiples propósitos inquietos, locuaces y alegres.

Avanzan bajo el brillante y espléndido sol, abrazo arcoíris e índigo cielo, pincelado naranja, irradiando unión; rosado con toques de perdón y lejos asoma llegando la luna derramando pasión.


Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados


Cuando sale la luna, las estrellas guiñan sus ojos


Cada noche, cuando las lechuzas y búhos comienzan a chistar, los grillos y sapitos al unísono dispersan sus creativas melodías; suceden muchas situaciones mágicas y sorprendentes en el  bosque del Medio. 

Todos los seres que viven allí no duermen, esperan sigilosos la salida de las estrellas y la luna. Ellas  son las primeras en estrenar el cielo y pintarlo con mucho brillo.  

Cuándo sucede…las estrellas se guiñan los ojos entre sí; y sonríen plenamente… 

¡La mágica noche ha comenzado!...la luna blanca y radiante ilumina todo…hasta el alma del Bosque  del Medio. 

Los árboles, las plantas y la brisa suave comparten historias… en los arroyos que recorren  inquietamente el bosque del Medio, los peces saltan alegres al ritmo de las luces incandescentes de  las luciérnagas del lugar…ellas danzan sobre el agua y disfrutan de la esencia lunar. 

Salen todos los insectos a contemplar la fabulosa sensación de la noche brillante del bosque del  Medio, siempre algo nuevo y emocionante sucede…emociones y sueños… 

Todos los deseos son cumplidos… ¡bajan de la luna!... como destellos… 

Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados




lunes, diciembre 21

Una sombra divertida

 Una sombra jugaba en la ventana, se estiraba, saludaba, subía, bajaba, se ensanchaba y achicaba. Con el viento bailaba y también era estatua.

Esa sombra llegaba por las tardes, en verano y por las mañanas, en invierno. A veces no llegaba y faltaba, yo la esperaba pero nada. Ella tenía sus asuntos y yo no preguntaba. 

Me alegraba verla disfrutar de su estadía. Era ella la sombra más linda.

Múltiples formas tomaba; estrella, flor, nube, helado, manzana, pelota, mariposa y hasta en corazón. Si precisamente eso llamado "creatividad” la caracterizaba. Una sombra fascinante.

Una mañana de mucho viento, fría y gris anunciaba  una gran tormenta que trajo mucha lluvia y destrucción; techos, nidos, antenas, árboles y plantas. Desde ese día no volví a ver a la sombra que alegre me acompañaba. Espere y espero cada día su regreso ¿Qué será de ella? ¿Por dónde andará? regalando piruetas, sorprendiendo a la vida y dibujando al azar.

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados









TELMA, LA MÁGICA PRINCESA


La ranita salta y salta

salpica con agua,

Si no te corres, te baña.


Croa y croa sin cesar,

avisa que la lluvia

por largo rato estará.


Estira su lengua larga,

atrapa una mosca blanca.

La envuelve lentamente

Y  a su barriga la lanza.


En un charco inmenso

descubre un gran espejo-

Se mira de un lado,

se mira  del otro

 Y guiña un ojo,

con cara de asombro!


Un beso volaba

con alas de mariposa,

lucía varios colores 

azul, amarillo y rosa.


La miraba asombrada

-¡Qué raro vuela con lluvia!

¡Qué mariposa tan astuta! 


De pronto detuvo el vuelo

Y se posó en sus labios

Y no fue más verde,

Y no fue más rana.


Ahora es una princesa 

que come milanesas,

baila en ojotas,

Y juega a la pelota.


Mira la luna 

y a la una 

come helado 

de aceitunas.


Esta es la historia

de la princesa Telma, 

me la  contó mi abuela,

tomando la merienda.


Si un beso se escapa 

Y a una rana encuentra 

Algo mágico ¡sucede!

Una princesa ¡sin dientes!

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados








ROSITA EN PROBLEMAS


Atardecía en el mar de juegos; peces, cangrejos, focas, caballitos  y todo tipo de animales marinos disfrutaban de las últimas horas de una tarde cálida, tranquila y soleada.

Mientras tanto, en el fondo del mar…

Rosita, una pulpita  jugaba: hacia piruetas, volteretas y en especial girar a modo de un remolino, eso le encantaba, se divertía mucho.

Sucedió, de pronto que al pasar por entre rocas y  arrecifes de corales, uno de sus tentáculos quedó atascado en un coral.

--Uh! Pero ¿qué pasa? Mmm! Estoy  atrapada! Decía Rosita. Cuando escuchó:

--Buenas tardes! Rosita,  saludó al unísono la familia Delfín, Rosita saludó levantando dos tentáculos. Ellos  pasaban de camino a su casa y nadaban rápido y así se fueron. 

Allí siguió Rosita intentando sacar su tentáculo atascado en ese laberinto que formaba el coral, El tiempo transcurría, los rayos del sol cada vez eran menos.  De pronto  un suave movimiento del agua trajo  tres rayas blancas, al parecer   iban de paso.  Nadando despacio, concentradas y muy serias que,  no se dieron cuenta que había allí entre los corales, una pulpita en problemas.

__será posible que no pueda ¿salir de aquí? Y Rosita  volvía a insistir con fuertes movimientos para poder liberarse. --Fuerte para arriba, para abajo! Sacudiendo sus otros tentáculos  y  nada de nada. Seguía atrapada. 

--Vamos pequeñitas! Apuren la marcha!  Decía Mamá Caracola. Rosita asombrada las miraba pasar, por un instante pensó en… pero no iba a detenerlas y mejor trataré de solucionarlo solita.

Así pasaron lentamente las tres caracolas, ninguna notó que una pulpita en el arrecife de corales, estaba en problemas.

--Uy! Se está oscureciendo, tengo que Salir ¡de acá! se dijo Rosita bastante preocupada, mientras sacudía su cuerpo con ímpetu. 

-- Cangrejito, cangrejito, siempre de costado, viene y va

Cangrejito. Cantaba, avanzando sobre la arena Alejo el cangrejo.

--Cangrejito de coral! remató sonriendo Rosita; su amigo había llegado justo a tiempo.

--Rosi, es tarde para seguir jugando aquí, ¡vamos a casa! afirmó Alejo, el cangrejo. Eran amigos desde hacía mucho tiempo, compartían casi todos los momentos del día. 

Rosita, se tiñó de negro el agua, estaba tan triste. Entonces  le contó porqué aún estaba allí y rápidamente Alejo, con sus patas de pinzas cortó las algas que estaban enganchadas en aquel coral y retenían uno de los tentáculos de la pulpita.

-Libre! si! Por fin! muchas gracias! Alejo, cangrejito de coral, mi gran amigo. Exclamó con alegría Rosita.

Había llegado la noche y juntos Rosita, la pulpita  y Alejo, el cangrejo se fueron al muelle cercano, allí estaban sus casas. Sus familias estarían preparando la cena y en uno de esos hogares habría un invitado.

©Viviana Vélez todos los derechos reservados 


CAMINATA DE LA VIDA


Transita agitada en el tiempo , marca huellas, alienta pasos. Camina presurosa a la marcha sin destino.

Caminata tempestuosa, marea nueva, aquella que anhela el calor del sol, caricias fulgentes de nubes, suaves toques de pinceles en el paisaje mental de noches de luna dormida al abrigo de una cálida brisa.

©Viviana C.Velez Todos los derechos reservados   Ilustración: Patricia Pinzón



Puertas

Puertas

Comienzos o finales. Hasta aquí, ¡sí! Hasta aquí ¡No! Avanzar, esperar, retroceder, no entrar.

Etapas que renacen, se abren Y otras que se cierran. ¿Puedes? ¿Hasta dónde? ¿Golpeas? ¿Anuncias? ¿Preguntas? ¿Consultas? Algunas con llaves, otras con trabas, algunas abiertas, otras semicerradas. Algunas traslúcidas, otras espejadas.

Metafóricas, redes, continuas, distanciadas. Representan entradas, salidas, atajos, escapes, pasajes, momentos, situaciones, sueños, ideas, más y mucho más. 

Puertas infinitas como los instantes de toda la vida. Así se presentan, pasan y siguen frente a cada uno de nosotros en el avance de los tiempos. No sólo se trata de  visualizarlas, es sentirlas, traspasarlas, evitarlas con sentido, intuición, sabiduría, perspicacia y comprensión.

Existe una ilimitada relación en tiempo y límites.

Recibe a todo aquel que llega, como un inmenso abrazo.

La vida, la gran puerta dibujada, una puerta sin forma, ni estructura, sin color, sin contraseñas…

Con un único lenguaje: deseos de emoción… ¡vivir!

Viviana Vélez © todos los derechos reservados





Risitus Mentis

 

Risitus, una plantita de menta que se destacaba del resto de las otras plantas que allí crecían de forma salvaje. Ella tenía mucho brillo, atrapaba en sus hojas gotas de rocío y los rayos del sol las cristalizaba de tal forma que lograba un efecto como de polvillo de hadas; resplandeciente. Era raro,  pero sólo ella,  tenía ese aspecto.

Cierto día una bruja, de las tantas que visitan el bosque caminaba y recolectaba elementos necesarios para preparar sus pócimas y hechizos: telas de araña, sapos, pelos y uñas de roedores, insectos, plumas, murciélagos y las hierbas, yuyos infaltables. Al llegar al sector de las plantas de menta, su mirada rápidamente se detuvo en Risitus. Se dirigió a ella y dijo: -Si ¡sí! Eres la correcta, mucho brillo, tu verde es intenso como tu aroma. ¡Te vienes conmigo! La desplantó con mucho cuidado, mientras entonaba una canción: - Si tú tienes muchas ganas de reír, ¡Ja, ja, ja ¡. Si tú tienes muchas ganas de reír, ¡Je,je,je!. Si tú tienes la razón y no hay oposición, no te quedes con las ganas de reír ¡Ji, ji, ji! la envolvió con un pañuelo rojo de seda y la guardó en su canasta con toda la delicadeza. Tomó sus bolsas de tela, la canasta y subió a su escoba, exclamó: Vamos! A casa! que  tengo mucho por hacer , impetuosamente  la escoba levantó vuelo sobre los arboles y emprendió el regreso.

Y  ya en su casa la bruja acomodaba cada uno de sus objetos y elementos que había recolectado esa tarde. Cuando tomó el pañuelo con Risitus dijo nuevamente: - Risitus  eternis  ¡què hallazgo! Cada 10 años encuentro una como tú, justito que ya no tenía casi pócima de risa eterna. Ahora a prepararte para hacer de las mías, a los ¡quejosos y malhumorados! Y una gran carcajada se apoderó de aquel instante. Colocò a Risitus sobre una mesa de madera, abrió el pañuelo y buscò un bols mediano, dos cucharitas, un batidor  y sacò de una alacena dos frascos medianos color verde  de boca ancha con etiquetas que tenían dibujos de animales. De otra alacena trajo otro frasco color marròn también etiquetado y se podía ver el dibujo de  gusanos y el número 100.

-a ver, a ver, si… ¿recuerdo de memoria, la receta?  ¡jajajajajaja! Obvio,  Mi diplomatura en diversión maligna fue distinguida entre las mejores, ¡jejejejejeje! ¡Manos a la pócima!¡ Jijijiji! 

Y comenzó a decir en voz alta:

Receta de Risitus Eternis Mortem

Ingrdientes:

*1 planta de  Risitus Mentis

*2 cucharaditas de saliva de hiena pequeña

* 3 cucharaditas de mono titì rebelde

* 1 gusano ciempiés triturado

*7 aplausos de una bruja diplomada en diversión maligna

Preparaciòn:

En un bols mediano se colocan las 2 cucharaditas de saliva de hiena pequeña, 3 cucharaditas de mono titì rebelde y  el  gusano ciempiés triturado, batir enérgicamente con buen humor todo  a punto nieve viscosa, en ese momento aplaudir siete veces seguidas con la misma intensidad  y luego pronunciar las palabras del hechizo correspondiente. 

Jujuju rietem,

 jojojo riepom,

 Jijiji  rietin,

 jejeje  riesiem,

 jajaja  reiras sin parar.

Chirin chiran

Y  un gran humo invadió el bols, todo se transformò en una especie  de tierra arenosa color marròn claro. Y la bruja muy contenta siguió hablando…

-Verter el producto obtenido en una maceta grande y transplantar la Risitus. Luego de 7 dias, 5 horas y 57 minutos se encontrarà apta para el brebaje.

Se podrá servir frìo o caliente dependiendo del clima en el momento de la cuestión a resolver.

Asì aquella bruja satisfecha por su logro mirò a Risitus y se puso a bailar.

©Viviana Vèlez todos los derechos reservados 





FLORA, LA CARACOLA



EN UNA CUEVITA CHIQUITA

LA CARACOLA FLORA DORMÍA

ELLA SOÑABA CON FRESAS,

FRUTILLAS Y MANDARINAS.


FLORA! FLORA! DIJO SU ABUELA

Y VIBRARON SUS ANTENAS

DESPERTÓ DEL SUEÑO,

CON MUCHO REVUELO.


SALIÓ DESPACITO

TENÍA MUCHO FRÍO,

AL VERLA LA ABUELITA

LE TRAJO TÉ EN TACITA.


ABUELITA ¡QUE LINDA ERES!

TECITO CALIENTE,

Y TU BESITO EN MI FRENTE,

EXCLAMÓ FLORA SONRIENTE.




ALEJO, EL CANGREJO


 

Alejo el cangrejo

es intrépido ,tierno

Toma sopa 

Y come 

fideos con queso

 

Comprometido y solidario

Le gusta el helado

De crema y bañado.

 

maneja la tablet 

Navega por redes

Estudia e investiga

Cuidando el ambiente.

 

Tiene su Facebook

Armó su Instagram 

Fomenta campañas

Para preservar el mar.

 

Busca en Google

Lee e- ebooks

Los  hábitos saludables

Nos hacen amables.

 

Alejo reclama

No arrojen residuos

Cuidemos nuestro hogar.

Recuerden: no contaminar.

 

Los ríos y lagos

Nuestra tierra 

es nuestro hogar.

 

 

Si todos juntos

Unimos esfuerzos

Seguro tendremos, 

un mundo mejor.

 

Seamos como Alejo

Sin esquivar el reciclado 

Avancemos trabajando

Con lo descartado.

 

 

Reutilizar es la clave

Y nunca es tarde,

Separar plásticos, 

Vidrios, papeles,

Cartón y metales.

 

Es una gran tarea,

Hacerla rutina 

Y de premio tendrás

Muchas sonrisas.

 

Alejo, te anima

Nunca desistas 

Amar nuestro planeta

Es amar la vida.

 

©Viviana C.Velez 

 

Realizado por 2do.grado "A" EPNº1 Julio A. Roca-Morón Pcia. Bs. As.

 

 

 

 

 

 



MONADAS MONEDAS DE MONA MONEDA

Monadas monedas

la mona Teresa
junta a montones.
¿Cuántas monedas
Teresa la mona tendrá?
Si monadas de mona, suma  monedas,
cientas monedas contará.
Varias monadas de monas, monerías de monedas tendrán.
Muchas monedas las monas que monean contarán. 
Teresa la mona y otras monas, monerías de monedas sumarán.
A Teresa le  interesa  contar sólo monedas.  Mientras  las otras monas haciendo monerías, van en busca de una gran alcancía.
Parece que Teresa ahora es contadora de monedas.

©Viviana C.Velez Todos los derechos reservados 


  

 


LA MONA EVELINDA 🐒



La mona Evelinda 

es bailarina

con mucha destreza,

da miles de vueltas.


Se estira y danza

por toda la selva,

sobre palmeras

se balancea.


Entre liana y liana

se desplaza,

su mamá , la llama.

-¡Monita linda!

¡Ven para casa!


Evelinda contenta

hace una pirueta,

cae con gracia

Y  ríe a carcajadas.


Una torta de bananas.

-Aik ,ke,ki, ke,ki,ka

-¡muy rico está!

- ¡gracias! Mamá.


Evelinda abraza

a la mona mamá. 

Agradece, gira, 

y salta sin parar.


He aquí  la historia

de Evelinda la mona,

La única  que baila

con música selvática .


©Viviana C.Velez   todos los derechos reservados 

VA...QUITA! DE LA SUERTE, DA RISAS😂

De flor en flor danza la vaquita, vive en el perfume colorido que marca sus caminos. Juega con la lluvia escapándole a las gotitas. Vuela rapidito para encontrar nuevos laberintos entre la tierra, los árboles, la arena y los pastitos de algún jardín.

A veces con un toque mágico regala lindas noticias, anticipa nuevos sueños, reparte alegría. Es bonita, posee manchitas y tan pequeñita. Se roba el afecto de abuelos y nietos, generadora de unión, le gustan mucho los colores que poseen el sol, el arcoíris, las flores y el mundo todo alrededor y en el agua hasta nada…en la nada con simpleza y emoción en busca de aventuras provista de pasión.

Si una llega a ti, algo maravilloso ¡sucederá! Y si la compartís…se multiplica fantásticamente. ¡Mira! ¡Sí! Ahí viene…Entusiásmate con su llegada: una pequeña muestra de vida y esperanza, con antenitas captadoras de aromas de afecto. 

Transmite, comunica, alegra, anticipa, en su corto vuelo va…quita!...todo lo triste y te colma de sonrisas…ta-te-ti…suerte para ti!

Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados





SAPO Y MARIPOSA ESCRIBEN

Una tarde de mucho calor, de esas en donde las flores impregnadas de tanto sol perfuman con 
calidez el todo y que el viento repentino sorprende. El cielo con nubes grises que corren 
graciosamente para despedir el día; las gotitas comienzan a caer sin parar, la lluvia se instala y 
cambia la tarde… agua refrescante en todo lugar, charquitos tentadores comienzan a crearse y 
un sapito inquieto que dormía profundamente en un pocito terroso se desierta todo húmedo.
Abre sus pequeños ojos, comienza a moverse y del envión da un saltito hacia el pastito y 
exclama: -¡Croac! ¡Croac! ¡Linda lluviecita! ¡Llegaste! ¡Sí! Salta que te salta, disfruta 
empapándose en el agua, el barro, estirando su lengua y atrapa insectos sabrosos pues está 
muy hambriento. 
Bichitos distraídos… ¡ups! ¡Mmm! Y sigue saltando charquitos. Por un momento Sapito 
sorprendido exclama: ¡Croac! ¡Croac! -Uy! ¡Qué charco tan grande! ¡Ahí voy! Y cuando se 
disponía con todas sus fuerzas para dar un gran salto…Una gran mariposa se posó 
bruscamente en su cabeza y le tapó la visión, las alas tan amplias ocultaron los ojitos de Sapito 
que ante la sorpresa exclamó: - ¿Qué pasa? ¡Croac! ¡Croac! ¡No veo nada! 
-¡Uy! ¡Perdón! ¡Jaja! Te confundí con una plantita, contestó la mariposa.
- ¡Ja ja ja! ¡Croac! ¡Croac! entonces soy una plantita saltarina, que ¡croa! Jaja! llamada Sapito, 
respondió.
- Y… no vi que saltabas, discúlpame y levantó vuelo lentamente hacia una flor; la mariposa.
-¡Dale! ¡Croac! ¡Croac! ¡Mírame bien! soy verde con manchitas negras, me gusta saltar y 
mucho ¡más en el agua! , como bichitos… que trepan, caminan o vuelan…
-¿Bichitos? Preguntó la mariposa asombrada.
-Insectos: gusanos, moscas, abejas, mosquitos, vaquitas, pulgas, piojos y bueno también 
mariposas. Respondió Sapito.
- ¿Mariposas amigables? Desafió al sapito con tono triste.
- ¡Ah! Nooo… ¡me gusta tener amigos! ¡No los como! ¡Croac! ¡Croac!
- ¡Ah! Porque yo quiero ser tu amiga ¡para jugar! Yo vuelo sobre un charquito y tú saltas sobre 
él, tengo que volar rápido para no mojarme. ¿Quieres? Propuso la mariposa.
-¡Si! ¡Dale! Seamos amigos, ¡vamos! Mira que salto ¡muy alto! Y salpico ¡Jaja jaja! ¡Croac! 
¡Croac!
- ¡Jijiji! ¡Veamos! ¡Atrápame si puedes ¡ y levantó vuelo rápidamente la mariposa.
Así juntos descubrieron el sentido de la amistad, disfrutaron un atardecer de llovizna, 
charquitos de diferentes formas y tamaños. Los gritos combinados con risas entusiasmaron sus 
corazones. Momentos que eran rutinas ahora habían cambiado al compartirlos.
Un sapito… ¡Croac! ¡Croac! y una mariposa …escribieron una inesperada amistad.
El comienzo de muchas aventuras.
Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados







LUZ DE SOL, SUNSHINE

Aquella mujer, anciana de cabello largos y blancos, semblante dorado, ojos color miel, caminaba lentamente por la playa en un bellísimo atardecer de verano. Al  andar,  el viento suave flameaba su túnica amarilla acariciando su cuerpo.  Por un instante detuvo su marcha frente al mar, alzó su mirada al horizonte, en una suerte de complicidad con la bravura y serenidad del mar. Sus ojos eran olas de mar… Sus manos y brazos se extendieron hacia el cielo, con su mirada se encontró con el sol radiante y abrió aún más sus ojos. Inspiro profundamente, fijando su vista al inmenso horizonte pincelado de amarillos y naranjas, fusionados con celeste, azul y blanco del mar; bajo lentamente sus brazos y se sentó a la orilla de la playa, con sus piernas estiradas, que acariciaban  las pequeñas olas que iban y volvían como los tic-tac de un reloj, aquel que marca el sin fin de los tiempos de relax y reflexión, tiempos que la vida regala de múltiples modos.

Aquella anciana repetía suavemente: - Sunshine…Sunshine… 

Alimentaba su ser con la luz del sol, irradiaba brillo en sus ojos y todo su semblante resplandecía. Algo maravilloso sucedía…Caminaba, andaba y no lograba encontrar nada que se pudiera comparar a  ese resplandor mágico, restaurador y maravilloso que irradiaba en su ser. Me preguntaba ¿qué magia poseía? Pues era fascinante y hasta las puntas de sus cabellos irradiaba luminosidad. 

La ley del Sol sellada en las almas  que deciden poseer ese brillo, sin restricciones, en cualquier lugar, levantar el rostro y sentir su calor inmenso, ver con el corazón, el alma. El deseo es real cuando lo decides con ansias y firmeza. Toda realidad cambia desde ti, deléitate en él y algo increíble sucederá…


© Viviana Vélez  todos los derechos reservados







EL CANTO DE DAZNIR



Cuando el sol en la isla Rutina comenzaba a pincelar  el atardecer, las nubes y el viento en complicidad componían una  incomparable  obra plástica. Allí las aves volaban libre por cada rincón como digitadas por un gran lápiz de recorrido imaginario. La hora precisa en la que se oía una mágica y envolvente melodía  de un ave que no dejaba verse; se percibía una fusión de llamado con tonos relajantes que sobresalían de todos los demás cantos de los pájaros.

Rutina una isla donde todo tenía un orden y horario: siete cascadas que brotaban agua en tres momentos del día, las aves de siete  diferentes especies con colores distintos, peces de 7 tamaños, árboles y plantas crecían en siete lugares. Para aquella ave misteriosa Rutina era todo un desafío, adoraba volar, como descubrir cada día lo inesperado y sorprendentemente que traía cada momento: los colores, aromas, destellos del sol, juegos de los animales, la brisa, la lluvia, las nubes inquietas. Motivos que provocaban su canto: las emociones que expresaba en su melodía…envolvente, impetuosa, generadora de paz, dulzura y pasión.  

Al escucharla algo sucede en el ser, las lágrimas brotan inexplicablemente, un abrazo cálido perceptible  y palabras justas llegan a la mente, se revelan. Se emprende un viaje mental a modo de un gran vuelo, el alma del ave se apodera del ser, encuentra motivos y sentidos…se descubren razones. Daznir cautiva con su canto, provoca, alienta, moviliza, disfruta y trasciende la Rutina; la cambia en Sorpresa, espontaneidad y sonrisas. Silencia tu vida y disponte a Escucharla.

Viviana C. Vélez © todos los derechos reservados 


CABALLITO LUZ DEL CIELO


El caballito Poroto es blanco porque tiene luz de luna, manchitas marrones porque su mami comía barritas de chocolate cuando lo tenía en su pancita.

Poroto relincha muy fuerte y más cuando corre jugando a la mancha con los nenes del jardín, vive en el parque  y disfruta cada día de las sonrisas, canciones y aventuras. 

Trota que trota y frena a tiempo…cuando el límite de su espacio termina, es muy atento y observador. Con patitas temerosas explora el campito, busca y rebusca los mejores y exquisitos pastitos verdes del lugar. Salta la soga, marcha bonito, se escucha a lo lejos su andar rapidito: ¡Pla, Pla, Pla, Pla!

Sus crines son rayitos de sol, acarician el viento que inquieto traspasa, uniéndolos. Si le avisan que alguien una foto tomará tanto se alegra que relincha, levantando su cabeza con movimientos como si respondiera ¡de acuerdo! Y graciosamente muestra sus dientes grandes y blanquitos.

Sus ojitos negros brillan en la noche, dicen que una estrella le regalo destellos cuando era potrillo. Son estrellitas pequeñas, cuando la luz de la luna refleja intensamente y el día se llena de sol: Poroto te mira y sentís calor. 

Porque no es un caballito cualquiera; le gustan las flores, olerlas y también comerlas ¿Será que se llena de aroma y belleza? O por tantas florcitas que se lleva en su pancita atrae a tantas maripositas que vuelan y sobrevuelan cerca, todas lo rodean…


En verano o primavera acompañado de muchas de ellas, cotorritas, loritos, gorriones, jilgueros, calandrias, perros, gatitos y hasta ardillitas llegan para jugar, pues Poroto es muy amistoso.

Vive en el lugar dónde siempre quiso,  en el parque del Jardín de Infantes……donde el tiempo no tiene límites y siempre se aprende jugando algo nuevo. Allí la alegría no cesa, el entusiasmo se contagia y una melodía dibuja un sinfín de sonrisas.

Poroto, un caballito que crece seguro y feliz, espera confiado cumplir un  sueño.  Un pajarito  me contó: -Poroto espera a un gran amor…él sabe que muy pronto llegará y será en el momento justo.

Porque Poroto es una semilla creciendo en una tierra de Esperanza que brilla: Oro Verde.

Viviana C. Vélez © todos los derechos reservados





sábado, diciembre 19

VERDE HISTORIA

 

UNA RANA SALTABA

DE UNA A OTRA RAMA

SUS HUELLAS DEJABA

PATAS Y PATITAS

A PURA RISITAS.

 

UN SAPO LOCO

MIRABA UN COCO

QUE MUY RÁPIDO CAÍA

SOBRE LA POBRE RANITA.

 

CAYÓ EN LA RAMA,

DESPUES A LAS  HUELLAS,

SIGUIÓ A LA RANA

Y LE DIO EN LA CABEZA!

ZA, ZA, ZA, ZAS!

 

EL SAPO ASUSTADO

SALTÓ DE INMEDIATO

SOCORRIÓ A LA RANITA

PUES QUEDÓ PLANCHADITA.

 

LE MOJÓ LA CARA

CON SU LENGUA LARGA,

RANITA DESPERTÓ

Y A CROAR COMENZÒ.

 

ESTA FUE LA HISTORIA

QUE MAMÁ ME CONTÓ

UN DIA DE CAMPO

A PLENO SOL.

Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados


MELINA LA BALLENA

 

Melina la ballena

Aguas marinas agita.

Con inmensa silueta,

muy Inquieta fondea.


 

Y con su gran cola

crea muchas olas.

Bailan las estrellas

sobre corales y arena.

 

Canta Melina

De noche y día

El mar tiene rarezas,

Cuidado con ellas.

 

Algunas flotan

Otras caen al fondo,

Melina avisa:

Contaminan todo.

 

Nuestro hogar,

Nuestro mar,

Melina canta

Porque triste está.

 

Ayuda a Melina

La ballena

Cuida la playa

Y el mar.

 

El agua es necesaria

Para la vida

Al igual que Melina

Todos la necesitan.

 

Melina la ballena

Se zambulle con fuerza

Infla su papada,

abre su boca gigantesca.

 

Entran toneladas de agua,

peces, rarezas y algas.

Rota y rota su cuerpo,

acelera el movimiento.

 

Luego cierra su boca,

la cetácea grandota.

A la superficie asciende

y en el mar resurge.

 

 

Exhala el aire

de sus espiráculos

¿Lo has visto?

es un gran espectáculo.

 

Melina te invita

A cuidar las ballenas

¿Sabías que son

una especie en extinción?

 Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

Realizada por 2do.grado "A" EP.Nº 1 Julio A. Roca- Morón, Pcia. Bs. As.



 

 

 

 

 

ELENA LA CEBRA

Elena la cebra

se vistió de etiqueta

de blanco con rayas

Y muy perfumada.

 


Salió a trotar

Con elegante andar.

¿Adonde irá?

 

¿Será una fiesta?

¿Qué cosa buscará?

Y se fue lejos.

¿Cuándo volverá?

 

El atardecer llegó

y Elena regresó.

Con una flor en su oreja

y un sombrero en su cabeza.

 

La cebra Elena

mueve su melena

que brilla en la noche,

como destellos de estrellas.

 

Relinchos suaves 

se escuchan,

Y Elena responde,

con intensa ternura.

 

Septiembre es primavera.

Será que Elena

Tiene ¿un amor cebra ?

 Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

 

 

 


 

 

 

 

 

RINI Y VIC UNA HISTORIA SIN FIN

Era verano en la ciudad del sol, una hormiga colorada llamada Rini que al igual que todas las  hormigas hacen, caminaba lenta detrás de otra llevando hojas, migas de pan y galletitas hacia  su hormiguero. Como siempre un desfile de gotitas oscuras que van en una misma dirección. Cada día de calor y humedad las hormigas recolectaban y almacenaban comida para el  invierno. 

Pero también disponían tiempo para distraerse detrás de un picaflor colorido o mariposa traviesa que invitaban a correr y jugar. Los días de lluvia también encontraban motivos para la  diversión iban a chapotear en los charquitos y saludar a los caracolitos del lugar,  intercambiando historias para reír y aprender nuevas cosas. 

Cuando veían que un humano arrojaba al piso resto de caramelo o chicle, corrían compitiendo  a ver cuál llegaba más rápido, o quién en el afán por ganar caía en la trampa melosa de un  chicle muy masticado. El entusiasmo y el disfrute de esos pequeños momentos eran  inolvidables. 




La única que no se involucraba en la diversión era Rini, que con un ¡No puedo! tengo mi  responsabilidad contestaba cada vez que algunas de sus compañeras la invitaba a jugar. Rini se preocupaba mucho por tener más de lo necesario para pasar el invierno, tenía poca  edad y sus padres le recomendaron que siempre sea responsable. En realidad sería su primera experiencia, pero no quería afrontar sorpresas desagradables de quedarse sin alimento.  Rini no se detenía un momento, pero si observaba cómo disfrutaban del juego sus compañeras  y hasta sentía ganas de hacer lo mismo, pero no se lo permitía, pues se repetía a sí misma: -- soy responsable de mi alimento. 

Así los días de aquel verano y otoño pasaron…Y llegaba el invierno. Aquel hormiguero estaba  completo y muy abastecido de alimento. Rini se sentía orgullosa y satisfecha al igual que todas  las demás. Comía y comía y escuchaba las bellas y divertidas historias de las aventuras vividas  en el verano y otoño de sus compañeras del hormiguero, quienes se reían muchísimo sin  parar. 

Pero Rini no tenía nada que contar, pues no había jugado en ninguna oportunidad, ella  pensaba y pensaba, se decía: - ¡qué aburrida estoy! Tengo más de lo necesario, y me siento  vacía… 

Una hormiga llamada Vic que la observaba detenidamente reparó en sus ojitos brillantes y su  carita cabizbaja mirándose sus patitas; se acercó a Rini lentamente y le dijo: - No estés triste,  piensa mejor en todo lo que vas a disfrutar cuando llegue la primavera. Rini levantó su cabeza  

y la miró a los ojos con asombro. La hormiga Vic continuó: -la primavera es muy linda, llena de  colores todo a tu alrededor, llega el amor, una mezcla de aromas invaden tu corazón y cantas,  danzas, saltas, corres y ¡sí! Las ganas de jugar son ¡muchas!  

Rini muy entusiasmada la escuchaba con ansias y sus ojitos habían cambiado el brillo, su carita  también, la angustia, culpa y tristeza desaparecían, la alegría, la pasión por descubrir esos  momentos la animaba inmensamente. 

Así comenzó una hermosa amistad entre Rini y Vic que desde ese día no dejaron de compartir  charlas de diferentes temas, la experiencia que Vic tenía acerca de la vida en busca de la 

felicidad de disfrute de los pequeños momentos de la vida llenaron los días en la vida de Rini. Y  la historia de afectos entre ellas no tuvo fin.  


Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados