miércoles, diciembre 23

Colibríes mágicos



Colibríes mágicos revolotean en tu mente: brillos, colores, matices que se entienden

Dibujan ensueño, ideas, desvelos. Crean espacios, escenarios, territorios, son conquistas nuevas.

Alas  que se agitan  y constantes  desconocen pérdidas, tienen visión infinita con múltiples propósitos inquietos, locuaces y alegres.

Avanzan bajo el brillante y espléndido sol, abrazo arcoíris e índigo cielo, pincelado naranja, irradiando unión; rosado con toques de perdón y lejos asoma llegando la luna derramando pasión.


Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados


Cuando sale la luna, las estrellas guiñan sus ojos


Cada noche, cuando las lechuzas y búhos comienzan a chistar, los grillos y sapitos al unísono dispersan sus creativas melodías; suceden muchas situaciones mágicas y sorprendentes en el  bosque del Medio. 

Todos los seres que viven allí no duermen, esperan sigilosos la salida de las estrellas y la luna. Ellas  son las primeras en estrenar el cielo y pintarlo con mucho brillo.  

Cuándo sucede…las estrellas se guiñan los ojos entre sí; y sonríen plenamente… 

¡La mágica noche ha comenzado!...la luna blanca y radiante ilumina todo…hasta el alma del Bosque  del Medio. 

Los árboles, las plantas y la brisa suave comparten historias… en los arroyos que recorren  inquietamente el bosque del Medio, los peces saltan alegres al ritmo de las luces incandescentes de  las luciérnagas del lugar…ellas danzan sobre el agua y disfrutan de la esencia lunar. 

Salen todos los insectos a contemplar la fabulosa sensación de la noche brillante del bosque del  Medio, siempre algo nuevo y emocionante sucede…emociones y sueños… 

Todos los deseos son cumplidos… ¡bajan de la luna!... como destellos… 

Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados




lunes, diciembre 21

Una sombra divertida

 Una sombra jugaba en la ventana, se estiraba, saludaba, subía, bajaba, se ensanchaba y achicaba. Con el viento bailaba y también era estatua.

Esa sombra llegaba por las tardes, en verano y por las mañanas, en invierno. A veces no llegaba y faltaba, yo la esperaba pero nada. Ella tenía sus asuntos y yo no preguntaba. 

Me alegraba verla disfrutar de su estadía. Era ella la sombra más linda.

Múltiples formas tomaba; estrella, flor, nube, helado, manzana, pelota, mariposa y hasta en corazón. Si precisamente eso llamado "creatividad” la caracterizaba. Una sombra fascinante.

Una mañana de mucho viento, fría y gris anunciaba  una gran tormenta que trajo mucha lluvia y destrucción; techos, nidos, antenas, árboles y plantas. Desde ese día no volví a ver a la sombra que alegre me acompañaba. Espere y espero cada día su regreso ¿Qué será de ella? ¿Por dónde andará? regalando piruetas, sorprendiendo a la vida y dibujando al azar.

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados









TELMA, LA MÁGICA PRINCESA


La ranita salta y salta

salpica con agua,

Si no te corres, te baña.


Croa y croa sin cesar,

avisa que la lluvia

por largo rato estará.


Estira su lengua larga,

atrapa una mosca blanca.

La envuelve lentamente

Y  a su barriga la lanza.


En un charco inmenso

descubre un gran espejo-

Se mira de un lado,

se mira  del otro

 Y guiña un ojo,

con cara de asombro!


Un beso volaba

con alas de mariposa,

lucía varios colores 

azul, amarillo y rosa.


La miraba asombrada

-¡Qué raro vuela con lluvia!

¡Qué mariposa tan astuta! 


De pronto detuvo el vuelo

Y se posó en sus labios

Y no fue más verde,

Y no fue más rana.


Ahora es una princesa 

que come milanesas,

baila en ojotas,

Y juega a la pelota.


Mira la luna 

y a la una 

come helado 

de aceitunas.


Esta es la historia

de la princesa Telma, 

me la  contó mi abuela,

tomando la merienda.


Si un beso se escapa 

Y a una rana encuentra 

Algo mágico ¡sucede!

Una princesa ¡sin dientes!

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados








ROSITA EN PROBLEMAS


Atardecía en el mar de juegos; peces, cangrejos, focas, caballitos  y todo tipo de animales marinos disfrutaban de las últimas horas de una tarde cálida, tranquila y soleada.

Mientras tanto, en el fondo del mar…

Rosita, una pulpita  jugaba: hacia piruetas, volteretas y en especial girar a modo de un remolino, eso le encantaba, se divertía mucho.

Sucedió, de pronto que al pasar por entre rocas y  arrecifes de corales, uno de sus tentáculos quedó atascado en un coral.

--Uh! Pero ¿qué pasa? Mmm! Estoy  atrapada! Decía Rosita. Cuando escuchó:

--Buenas tardes! Rosita,  saludó al unísono la familia Delfín, Rosita saludó levantando dos tentáculos. Ellos  pasaban de camino a su casa y nadaban rápido y así se fueron. 

Allí siguió Rosita intentando sacar su tentáculo atascado en ese laberinto que formaba el coral, El tiempo transcurría, los rayos del sol cada vez eran menos.  De pronto  un suave movimiento del agua trajo  tres rayas blancas, al parecer   iban de paso.  Nadando despacio, concentradas y muy serias que,  no se dieron cuenta que había allí entre los corales, una pulpita en problemas.

__será posible que no pueda ¿salir de aquí? Y Rosita  volvía a insistir con fuertes movimientos para poder liberarse. --Fuerte para arriba, para abajo! Sacudiendo sus otros tentáculos  y  nada de nada. Seguía atrapada. 

--Vamos pequeñitas! Apuren la marcha!  Decía Mamá Caracola. Rosita asombrada las miraba pasar, por un instante pensó en… pero no iba a detenerlas y mejor trataré de solucionarlo solita.

Así pasaron lentamente las tres caracolas, ninguna notó que una pulpita en el arrecife de corales, estaba en problemas.

--Uy! Se está oscureciendo, tengo que Salir ¡de acá! se dijo Rosita bastante preocupada, mientras sacudía su cuerpo con ímpetu. 

-- Cangrejito, cangrejito, siempre de costado, viene y va

Cangrejito. Cantaba, avanzando sobre la arena Alejo el cangrejo.

--Cangrejito de coral! remató sonriendo Rosita; su amigo había llegado justo a tiempo.

--Rosi, es tarde para seguir jugando aquí, ¡vamos a casa! afirmó Alejo, el cangrejo. Eran amigos desde hacía mucho tiempo, compartían casi todos los momentos del día. 

Rosita, se tiñó de negro el agua, estaba tan triste. Entonces  le contó porqué aún estaba allí y rápidamente Alejo, con sus patas de pinzas cortó las algas que estaban enganchadas en aquel coral y retenían uno de los tentáculos de la pulpita.

-Libre! si! Por fin! muchas gracias! Alejo, cangrejito de coral, mi gran amigo. Exclamó con alegría Rosita.

Había llegado la noche y juntos Rosita, la pulpita  y Alejo, el cangrejo se fueron al muelle cercano, allí estaban sus casas. Sus familias estarían preparando la cena y en uno de esos hogares habría un invitado.

©Viviana Vélez todos los derechos reservados 


CAMINATA DE LA VIDA


Transita agitada en el tiempo , marca huellas, alienta pasos. Camina presurosa a la marcha sin destino.

Caminata tempestuosa, marea nueva, aquella que anhela el calor del sol, caricias fulgentes de nubes, suaves toques de pinceles en el paisaje mental de noches de luna dormida al abrigo de una cálida brisa.

©Viviana C.Velez Todos los derechos reservados   Ilustración: Patricia Pinzón



Puertas

Puertas

Comienzos o finales. Hasta aquí, ¡sí! Hasta aquí ¡No! Avanzar, esperar, retroceder, no entrar.

Etapas que renacen, se abren Y otras que se cierran. ¿Puedes? ¿Hasta dónde? ¿Golpeas? ¿Anuncias? ¿Preguntas? ¿Consultas? Algunas con llaves, otras con trabas, algunas abiertas, otras semicerradas. Algunas traslúcidas, otras espejadas.

Metafóricas, redes, continuas, distanciadas. Representan entradas, salidas, atajos, escapes, pasajes, momentos, situaciones, sueños, ideas, más y mucho más. 

Puertas infinitas como los instantes de toda la vida. Así se presentan, pasan y siguen frente a cada uno de nosotros en el avance de los tiempos. No sólo se trata de  visualizarlas, es sentirlas, traspasarlas, evitarlas con sentido, intuición, sabiduría, perspicacia y comprensión.

Existe una ilimitada relación en tiempo y límites.

Recibe a todo aquel que llega, como un inmenso abrazo.

La vida, la gran puerta dibujada, una puerta sin forma, ni estructura, sin color, sin contraseñas…

Con un único lenguaje: deseos de emoción… ¡vivir!

Viviana Vélez © todos los derechos reservados